La factura electrónica es una representación informática de un documento tributario, generado electrónicamente, que reemplaza al documento emitido en papel y que trae consigo un sinfín de beneficios, como la disminución de los costes del proceso de facturación, la minimización del tiempo empleado en la emisión y recepción de las facturas y la contribución hacia un desarrollo más sostenible de la sociedad.
La utilización de la factura electrónica aporta a las empresas, sobre todo a las PYMES, un gran ahorro de costes y una importante mejora de su productividad y eficiencia.
Según el Consorcio Digital de la Unión Europea, los costes de emisión de una factura son 2,50 € (impresión, manipulado, sobre y sello postal) y los de recepción 1,18 € (manipulado, recepción e introducción de datos). Con el uso de la e-Factura, el coste total de emisión y recepción no llega a 0,20 €, por lo que el coste y los tiempos dedicados a enviar una factura de forma manual son 15 veces superiores a los requeridos con la incorporación de la e-Factura a la empresa.
Gracias al acceso y entrega automatizados de la información de facturación, las empresas que ya utilizan soluciones y servicios de correo están reduciendo de forma considerable el tiempo de gestión documental hasta en un 96% y los costes de envío en un 40–80%. Con un sistema automatizado de Factura Electrónica, cada factura se puede procesar automáticamente y enviar electrónicamente en tiempo real junto a los documentos que la justifican y los clientes pueden elegir cómo quieren recibir las facturas.
Beneficios estimados para su empresa al incorporar la factura electrónica
- Reducir el periodo medio de cobro (DSO, Days Sales Outstanding) en 3 días.
- Reducir el tiempo de envío de una factura con muchos elementos de 4 días a 45 minutos.
- Garantizar que se reciben el 100% de los documentos de facturación.
- Reducir los costes de envío de facturas en un 50%.
- Ahorrar 250 horas a la semana.
- Reducir los retrasos en los pagos en un mínimo de 5 días.