Recortar gastos y hacer más con menos es un imperativo en tiempos de crisis. Una de las partidas de gastos más importantes en las empresas españolas es la de viajes y alojamientos, solo superada por los salarios y el I+D.
En su conjunto supera más de 13.000 millones de euros y, además del esfuerzo económico que supone, también implica una reducción de la productividad de las empresas y sus empleados.
El secreto, una mejor gestión. Pero...¿Cómo hacerlo?
Las empresas no aprovechan los importantes ahorros que pueden obtener en la planificación, reserva y gestión de sus viajes de negocio (Fuente: Estudio sobre Gestión del Gasto realizado por American Express y A.T. Kearney)
Como media, las empresas emplean casi el 5% del importe de sus viajes de negocio a cubrir los gastos indirectos de gestión de dichos viajes. Esto significa que, por cada 1.000 euros empleados en billetes aéreos, alojamiento, comidas, y alquiler de vehículos, 50 euros se destinan a cubrir los costes administrativos.
La utilización de procedimientos más eficientes, permite reducir estos costes en un 54%
En la coyuntura económica actual, donde los directores generales y financieros están buscando nuevas fórmulas para controlar el coste e incrementar la productividad, las empresas deben examinar más a fondo las ineficiencias y los procesos administrativos.
Es muy importante identificar los costes indirectos de los viajes, es decir, los gastos en que incurre una compañía cada vez que un empleado reserva un viaje o recibe un adelanto en metálico, con el objetivo de generar ahorros.
Principales costes indirectos en los que incurre una organización en la gestión de viajes

Ahorros potenciales derivados de la automatización de la gestión de viajes
